miércoles, 13 de abril de 2016

Tatuajes: nueva opción para un cuerpo inmune

Hacerse un tatuaje no es una decisión fácil de tomar, pues siempre existe el riesgo de enfrentarse con una infección o reacciones secundarias en la piel si no existen las medidas higiénicas necesarias y apropiadas. Son numerosas las preguntas que se generan respecto a los tatuajes, además existe mucha desinformación acerca de cuánto puede influir en la salud de nuestro cuerpo.

Tatuajes_nueva_opción_para_un_cuerpo_inmuneTambién te puede interesar: Qué es la Malaria: síntomas y tratamiento

Algunas preguntas que generalmente surgen cuando se trata de tattoos, siempre se disponen a una respuesta que produzca una reacción negativa en algunas personas, por ejemplo: ¿es posible borrarlos?, ¿duran para siempre?, ¿pueden llegar a causar cáncer de piel? Pero, algo que nunca había pensado la mayoría de la gente, es que podrían resultar buenos para la salud. Precisamente, eso es lo que se desprende de un estudio ejecutado por tres investigadores de la Universidad de Alabama en Estados Unidos y publicado por el American Journal of Human Biology.

Según señala la investigación, el hecho de tatuarse en diversas ocasiones podría ayudarnos a fortalecer nuestra respuesta inmunológica y facilitarnos así la tarea de luchar contra infecciones comunes como los resfriados.

No obstante, resulta beneficioso sólo si se han tatuado varias veces. Porque la primera vez que se hace, sucede justamente lo contrario: las defensas bajan debido al dolor y a los altos niveles de estrés que provoca en nuestro cuerpo. En ese caso, “es más fácil que la persona caiga enferma”, según explicó el doctor Christopher Lynn, profesor asociado de Antropología en la Universidad de Alabama y autor principal de la investigación.

tatuajes_opcion_saludEl estudio se realizó con un grupo de 29 voluntarios compuesto por individuos que iban a tatuarse por primera vez y otros que repetían la experiencia. A todos ellos se les tomaron muestras de saliva antes y después de realizarse el tatuaje para medir los niveles de inmunoglobulina A (anticuerpo que actúa como primera defensa contra virus y bacterias) y de cortisol (una hormona esteroidea que se libera como respuesta al estrés).

La disminución de los niveles de inmunoglobulina A fue mayor en las personas que se tatuaban por primera vez que en aquellas que ya lo habían hecho antes; en el caso de estos últimos el organismo ya se había entrenado ante la agresión que supone tatuarse y por ello, se encontraba más preparado para combatir posibles infecciones.

Como mencionó el doctor Lynn, la respuesta de nuestro cuerpo es similar a la que experimentamos en el primer día de gimnasio, cuando aún no estamos en forma: al principio, los músculos duelen, pero después de más días de entrenamiento, dejan de hacerlo y terminan haciéndose más resistentes. De igual manera ocurre con los tatuajes: el cuerpo va estableciendo un umbral más alto para nuestro sistema inmunológico y se vuelve más fuerte para sesiones posteriores.

Aún así, el estudio tiene sus críticos. la doctora Sylvie Stacy, especialista en Medicina Preventiva, explicó al diario HuffPost que esta investigación había utilizado una muestra de individuos demasiado pequeña y que solo había tenido en cuenta un par de las numerosas sustancias que participan en la respuesta inmune de nuestro organismo.

La opción de tatuarse queda bajo la responsabilidad del individuo que tenga claro los riesgos que representa, sin embargo si se tiene precaución en cuanto a las medidas higiénicas y otras reacciones secundarias, el tattoo apuntaría, según el estudio, a una opción para fortalecer el sistema inmune.

También te puede interesar: Qué es la Tuberculosis: síntomas y tratamiento

No hay comentarios.:

Publicar un comentario